"RECUERDEN QUE AQUELLOS REINOS FUERON NUESTROS POR LA MUERTE DE LA NATURALEZA"

"Hay decisiones que toman 15 o 20 mi-nutos pero después tienen consecuencias durante siglos. "Y ahora se da como un hecho consumado que el go-bierno aprobó o puso su visto bueno a la instalación de las plantas de celulosa en Fray Bentos. Lo que nosotros solicitamos en un manifiesto que firmamos y lo que después hemos subrayado 1 vez y 20 veces, es la necesidad que antes de tomar una decisión que nos parece gra-ve y que puede implicar el envenenamiento del río y la reducción del poco humus que nos queda en la tierra, esto que va a pudrir las aguas y secar las tierras, no es de ninguna manera obra de la imaginación sino que es la enseñanza triste que han dejado las fábricas de celulosa por la experiencia ya realizada en tierras vecinas, en Chile y en Argenti-na; bueno pues, que se escuchen esos testimonios y que antes de tomar una decisión se piense mucho en lo que se va a hacer. Que se escuchen voces di-versas porque esto al fin y al cabo es también una tradición del Frente Amplio.

"Alguien dijo, - Artigas probablemente-, que la contradicción es la única prueba de la libertad. Pero yo además creo que la contradicción es la prueba de la vida, porque la vida es contradictoria y no hay que tenerle miedo."

"Nosotros tenemos la certeza abonada por la experiencia histórica que cuando se confunde la unidad con la unanimidad no se llega a buen puerto porque no existe una verdad única, sino una suma de verdades que resultan de la contradicción de las muchas verdades que la verdad contiene. "Entonces, no le te-nemos miedo a la contradicción y no nos importa, realmente, que nos llamen traidores por discrepar.
¿O acaso hemos vuelto a los tiempos de la Santa Inquisición y ahora nos van a quemar con leña verde, por creer que alguna de las medidas que el gobierno está tomando son equivocadas o apresuradas?"

"Porque ahora se dice: No, lo que pasa... (me lo dicen amigos, gente querida, compañeros), me dicen: Eduardo, vos no entendés que el mercado está satisfecho. Les digo: ¿El mercado? Me dicen: Esto no, porque el mercado no quiere. ¿El mercado? Y pregunto: ¿Y ese Sr. Mercado es uruguayo? ¿Tiene Credencial Cívica? ¿Votó? ¿Fue votado? ¿Quién votó por el Sr. Mercado?"

"En estos días, en estos tiempos, estamos viviendo -yo creo no sólo el Frente, sino el país todo- momentos muy difíciles. Sin duda que el gobierno ha heredado un país hipotecado, endeudado hasta la manija, cuyos márgenes de soberanía se han estrechado, se han hecho cada vez más angostitos, y entonces se vive un clima en el cual es muy difícil decir algunas cosas, y yo lo comprendo."
"Comprendo que puedan haber sectores de la población, como ahora ocurre con algunos sectores en Fray Bentos, que estén contentos con la idea que van a trabajar. Porque este es un país desmantelado, donde el trabajo es lamentablemente un privilegio de pocos. Entonces la defensa ecologista del medio, de la tierra, del agua y también de la salud humana parece una cosa de marcianos. Porque se vive un clima semejante al de aquella película, que probablemente algunos de los que están acá la vieron, "Bienvenido Mr.Marshall", en la que había un pueblo español enloquecido porque venía Mr.Marshall que iba a traer la plata, o sea, las inversiones, que es otra cosa de la que hablan ahora los expertos todo el tiempo, día y noche."

"Hablando de las inversiones, me hace acordar al episodio aquel, que vivimos no hace mucho, cuando buena parte de este país quedó enferma de tortícolis por mirar al cielo esperando el avión que iba a traer los 3 mil millones de dólares que habían sido prometidos por un embajador de los Estados Unidos que es muy meterete, que por cierto ahora está urgiendo al Parlamento que apruebe una ley de inversiones que contiene cláusulas coloniales humillantes para nuestro país.

"Este señor no se enteró que el país cambió, porque la gente votó para que el país cambiara, y cosas que antes resultaban normales, humillaciones aceptadas como costumbre en tiempos del poder blanquirado, coloranco, ahora ya pasan a ser ofensas graves a la dignidad nacional recuperada.
Y yo creo que es no sólo nuestro legítimo derecho sino también nuestra obligación, nuestro deber, recordarle a este gobierno que muchos sentimos que es nuestro gobierno, recordarle que la dignidad es su obligación principal y que no se equivocó José Artigas cuando dijo: 'No venderemos el rico patrimonio de los orientales al precio de la necesidad'."

Extracto del discurso Eduardo Galeano

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