Catastrofe
"Ya hemos recogido alrededor de 50.000 cadáveres y anticipamos que habrán entre 100.000 y 200.000 muertos en total, aunque nunca sabremos la cifra exacta", dijo a Reuters el ministro del Interior, Paul Antoine Bien-Aime.
A falta de un cálculo preciso sobre el número de fallecidos -ayer el propio Bien-Aimé señaló que la cifra final estaría entre los 100.000 y los 200.000 muertos-, una de las principales preocupaciones para el Ejecutivo haitiano a estas horas es cómo distribuir la ayuda internacional que está llegando y cómo evitar las epidemias. El titular de Interior ha explicado que la Organización Internacional de Migraciones ha entregado una gran cantidad de carpas para los damnificados, pero que el Gobierno aún no ha comenzado a distribuirlas porque está estudiando "si es mejor darles las tiendas [a los damnificados] o desplazarlos masivamente".
Mientras tanto, un éxodo de miles de personas ha comenzado ya su marcha desde la capital. "He estado esperando dos días, pero nada ha llegado, ni siquiera una botella de agua", dice Yves Manes en unas declaraciones recogidas por la agencia Reuters. Manes, su mujer y sus hijos son ya parte de la larga columna de personas que abandona Puerto Príncipe para irse hacia las provincias, donde esperan contar con la ayuda de familiares para conseguir refugio y el sustento más básico.
Su desesperación refleja la situación de caos que todavía se vive en Haití, cuyas autoridades se ven incapaces de gestionar las labores de rescate y se han visto obligadas a ceder el testigo a Naciones Unidas, al ejército estadounidense y a gobiernos extranjeros, además de a las numerosas organizaciones de ayuda llegadas de todas partes para colaborar en las labores de emergencia.
De momento, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, ya está volando hacia el país caribeño, y manaña está prevista la llegada del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Clinton tiene previsto encontrarse con el presidente haitiano, René Préval, nada más llegar al aeropuerto, cuyo control cedió el Ejecutivo haitiano a EE UU ante el colapso que se ha producido en los últimos días.
Y es que , ante la tragedia, EE UU se está volcando a rescatar a Haití. El presidente estadounidense Barack Obama prometió ayer Préval, el "pleno apoyo del pueblo americano" a la recuperación del país. También ayer, fuentes del Pentágono informaron de que el próximo lunes estarán en Haití hasta 10.000 soldados para ayudar a la organización, rescate y reconstrucción de Puerto Príncipe. Su estancia allí tiene visos de alargarse, como ya ha expresado el Jefe de las Operaciones Navales estadounidenses, el almirante Gary Roughead. "Estamos preparados para quedarnos el tiempo que sea necesario", ha dicho Roughead mientras un barco hospital partía desde Baltimore con rumbo a Haití.
Mientras, la ira y la desesperación están comenzando a hacer estragos en las calles de la capital haitiana por la lentitud en la entrega de ayuda a los más afectados. Algunos heridos esperan atención médica, otros claman por comida y agua.
La desesperación se ha adueñado de Puerto Príncipe. Tras dos largas y extenuantes jornadas de búsqueda de supervivientes, recogida de cadáveres y gritos y lamentos de los damnificados por el brutal terremoto que dio paso al polvo, el hedor y los escombros en la capital de Haití, grupos de haitianos están levantando barricadas en las calles y apilando cadáveres.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha informado que al menos uno de sus almacenes ha sido saqueado en Puerto Príncipe. Se trata del almacén más importante del PMA en la capital haitiana, según ha comunicado la portavoz Emilia Casella, quien ha añadido que "en una situación de emergencia y tan desesperada como ésta, los saqueos no resultan inusuales".
"Están empezando a cortar carreteras con cadáveres, la cosa se está poniendo fea aquí afuera, la gente está enfadada por no recibir ayuda", ha dicho el cámara estadounidense. "Las próximas 24 horas serán críticas", ha dicho Paul Cormier, un estadounidense de 54 años especialista en emergencias que regenta un orfanato en Haití que ya ha acogido a 300 personas desde el martes.
La ayuda todavía no ha llegado a la mayoría de residentes en Puerto Príncipe, que vagan por las calles malolientes, buscando desesperadamente agua, comida y ayuda médica. Trabajadores sociales han advertido de que el número de muertos podría aumentar dramáticamente si decenas de miles de heridos, algunos de ellos con fracturas abiertas y graves heridas, no obtienen primeros auxilios en los próximos días. El PMA cree que unos dos millones de personas necesitan ayuda de manera urgente.
Desaparecidos
La labor de desescombro avanza de manera muy lenta para todos. Naciones Unidas intenta digerir todavía la peor tragedia de su historia. La organización sigue sin localizar a decenas de empleados. También el ministerio de Exteriores español mantiene su búsqueda de cuatro o cinco españoles desaparecidos, entre ellos una policía y una diplomática, aunque ya se ha confirmado la muerte de un matrimonio.
Ante esta catástrofe, los líderes mundiales han planeado convocar una conferencia internacional. El presidente estadounidense, Barack Obama, y sus homólogos francés y brasileño, Nicolas Sarkozy y Luiz Inácio Lula da Silva respectivamente, han mostrado su predisposición. Esta solidaridad mundial ha permitido que Cuba haya autorizado a EE UU a usar su espacio aéreo para vuelos de evacuación en Haití.
La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, ha asegurado que Francia va a pedir que se condone la deuda que Haití tiene contraída con el Club de París, que reagrupa a los principales países acreedores del mundo. La deuda asciende a 54 millones de euros (unos 78 millones de dólares). Lagarde ha señalado que Francia ya ha anulado de forma unilateral cuatro millones de euros.
En tanto, el portaaviones USS Carl Vinson también está previsto que llegue hoy a Haití con 19 helicópteros y ayuda alimentaria, mientras que el buque hospital USNS Comfort se está preparando para zarpar mañana sábado desde Baltimore y se espera que llegue al país caribeño el próximo jueves. Una vez allí, su tripulación podrá prestar atención médica a hasta 1.000 pacientes en doce quirófanos, según el Pentágono.
La Unión Europea (UE) ha convocado una reunión para el lunes con los países miembros para coordinar el apoyo humanitario.
el pais
No hay comentarios.:
Publicar un comentario